Mince Pies

No puedo creer que ya estemos casi llegando a fin de año. Éste año en particular se me ha pasado literalmente volando, y creo que uno de los motivos es porque hemos tenido que mudarnos de país, y si una mudanza es un gran motivo de estrés y de mucho trabajo, imagínense lo que es tener que ir a un lugar donde jamás has estado y en el cual sabes tienes que adaptarte te guste o no. Por el bien de tu familia y el tuyo. Son días, semanas, meses de un trabajo agotador, porque no es sólo preparar las cosas que te quieres llevar y ya, es todo un trabajo “psicológico” también, tienes que prepararte para tal situación. Que tu familia sufra lo menos posible el cambio depende mucho de nosotras, que puedan vernos siempre dispuestas pero con buen ánimo y por sobre todas las cosas, que se note que todo lo que hacemos es con muchísimo amor. Pero gracias a Dios no ha sido malo el cambio; aunque es totalmente distinto al lugar donde vivíamos anteriormente (República Dominicana), aquí (Belice) nos encotramos muy a gusto y nos vamos adaptando con rapidez. De República Dominicana traemos hermosos recuerdos y bellas amistades, tesoros que esperamos sembrar y cosechar también en éste lindo país.

Y como nos pasa a casi todos, cada vez que llegamos a un lugar donde jamás hemos estado, lo que nos interesa es conocer sitios, gente, su cultura, estamos ávidos de recibir todo éste tipo de información a la brevedad porque es parte de la adaptación, queremos/necesitamos sentirnos “parte” de ése nuevo lugar y de su gente. Así que yo, ni corta ni perezosa, lo primero que hago siempre que llego aun nuevo sitio es tratar de conocer los supermercados. Síiiii!!!! leyeron bien!!!! me encanta recorrer los súper para ver qué es lo que más consume la gente, qué tipo de productos tienen que yo todavía no haya probado y por supuesto, siempre salgo con alguna novedad. Ése es el caso por el que hoy les traigo ésta receta. Hace unos días estaba mirando la góndola de mermeladas y dulces en un súper cuando me encontré con ésta maravilla, unos cuantos frascos de “mincemeat”  (hábía oído y leído mucho sobre ella pero nunca había tenido la oportunidad de probarla), traída especialmente de Gran Bretaña y me dije, tengo que probarla!. Belice ha sido una colonia Británica hasta 1981, o sea, es muy reciente su independencia comparada a la de otros países, pero parece que aunque ya independientes hay costumbres que no se cambian…. y ello se nota en la gastronomía por ejemplo, además del idioma. Así que aquí no es sorpresa ir a un supermercado y encontrarse con productos provenientes de Gran Bretaña.

“Mincemeat” es como un picadillo de frutas hecho de manzanas, pasas corinto y sultanas, cáscara de naranja y limón confitadas, especias, azúcar, y mantequilla (o por lo menos esos son los ingredientes de éste frasco que compré, quizá hayan otras versiones que incluyan otros).Los “mince pies” son pastelitos de picadillo de frutas muy populares en Gran Bretaña y se consumen más que nada en épocas navideñas, pero como a mí no me molesta en lo absoluto tener que probar algo  fuera de temporada, decidí que quería probarlos ya. 

Preparé una masa “pâte brisée”, o como comunmente se la conoce en español, masa quebrada, o en España, pasta brisa, que preparo desde hace muchísimo tiempo y la cual espero les guste; es muy delicada, se deshace en la boca pero es crujiente y aguanta bien rellenos dulces.Y ésta es mi versión de los deliciosos “mince pies”:

Ingredientes: (para 24 mini pies)

  • 200 g de harina todo uso
  • 130 g de mantequilla bien fría
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de azúcar glas
  • 1 huevo batido
  • 1 bote de 400 g de “mincemeat” aproximadamente
  • 1 huevo batido para barnizar
  1. En un bol mediano, tamizar la harina y el azúcar glas. Agregar la sal.
  2. Con un estribo o dos cuchillos bien afilados, cortar la mantequilla dentro de la preparación de la harina, tratando de que quede un granulado no muy grueso.
  3. Agegar el huevo batido y unir, sin amasar.
  4. Envolver la masa en papel film y enfriar por lo menos 30 minutos antes de utilizar (si hace calor, dejarla más tiempo).
  5. En la mesada previamente enharinada estiramos la masa y con un cortador redondo vamos cortando las bases que se colocarán directamente en el molde especial para muffins (de los más pequeños).
  6. Colocar de a cucharaditas el relleno, la cantidad es a gusto.
  7. Con un cortador de forma de estrella, cortamos las tapitas y las colocamos encima de los pastelitos. Pintamos con huevo batido y llevamos a horno precalentado a 400º F (aprox. 204º C) por unos 14 minutos o hasta que veamos que están doraditos por encima.
  8. Retirar del horno y enfriar sobre rejilla por 5 minutos, después de éste tiempo, retirar del molde de muffins y espolvorear con azúcar glas. Se pueden servir tibios pero fríos están deliciosos también.

De más está decirles que me encantó el mincemeat y que pienso repetir muy pronto éstos pastelitos. Con un café o un té por la tarde, tenemos una merienda de lujo y para los que como a mí les gusta incluir algo dulce para el desayuno, son perfectos. Y por último les digo que no se desanimen si no consiguen mincemeat, se puede hacer casero, o también se puede sustituir por cualquier mermelada que nos guste, yo los haría con una de higos que me fascina, o un buen dulce de membrillo le iría muy bien también. Aunque obviamente su nombre ya no sería “mince pies”, aclaro antes que me regañen!!! 😀

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