Bizcocho blanco, relleno y cubierto de nata y fresas

IMG_3521editedEste bizcocho lo he preparado en varias ocasiones, la misma receta para la masa pero con diferentes combinaciones de rellenos y cubiertas. Es exquisito además de ser muy versátil ya que combina bien con casi todo, y además, se mantiene muy bien durante dos o tres días en la nevera. Se le llama bizcocho blanco o “white cake” porque no lleva yemas, se prepara sólo con las claras de huevo.

IMG_3531editedPara ésta ocasión me decanté por fresas y nata para su relleno y decoración, y a pesar del calor intenso que tenemos por aquí, me apetecía un bizcocho como los de antaño, como los que hacía mi mamá, simplemente bañado con nata para montar. Con altas temperaturas es difícil de trabajar la nata, y como en éste caso, no queda totalmente firme  a pesar de su alto contenido graso. No es que se corte, porque si ése fuera el caso, el suero se separaría de la crema y tendríamos mantequilla, simplemente adquiere una textura diferente aunque su sabor no varíe en lo absoluto. El mismo calor no permite que tome una consistencia firme y nos queda una nata suave, pero ello no impide que podamos cubrir un bizcocho perfectamente; lo que no recomiendo es intentar decorar con manga y boquilla porque podemos fracasar. Hay quienes utilizan estabilizadores de nata pero como no tengo acceso a ése tipo de producto, pues tampoco me privo de ofrecer a mis seres queridos postres o bizcochos preparados con ésta deliciosa crema. También está la crema vegetal, pero para mí, no tiene el sabor tan exquisito de la nata.

IMG_3528editedPara el tiramisú que preparé hace un tiempo, todavía no hacía tanto calor aquí, pero además, trabajé con la manga y boquilla a primeras horas de la mañana, cuando todavía el sol aún no calentaba. Así es la nata para montar, muy delicada, de mucho mimo.

 Adaptada de Sweetapolita

Ingredientes: (para dos moldes de 8″ = 20 cm)

  • 5 (180 g) de claras de huevo a temperatura ambiente
  • 180 ml (3/4 taza) de leche a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 225 g (2 y 1/4 tazas) de harina para bizcocho cernida
  • 300 g (1 y 1/2 tazas) de azúcar
  • 12 g (1 cucharada + 1 cucharadita) de polvo de hornear (Royal, baking powder)
  • 4 g (3/4 cucharadita) de sal
  • 170 g (6 onzas) de mantequilla sin sal cortada en cubitos
  • 500ml (1/2 litro) de nata para montar
  • 6 cucharadas de azúcar (o al gusto) para endulzar la crema
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • fresas frescas

*Para la crema del relleno y cubierta, colocar la nata para montar en el bol de la batidora y con el accesorio globo comenzar a batir en mediana velocidad. Ir añadiendo el azúcar de a cucharadas y subir la velocidad. Integrar la vainilla y batir un par de minutos hasta obtener la consistencia deseada. Reservar en la  nevera hasta el momento de utilizar.

** Se pueden humedecer los bizcochos ya sea con algún sirope, o con algún jugo, en éste caso la degustamos sin más, e igualmente estaba deliciosa.

Procedimiento:

  1. Forrar la base de dos moldes desmontables con papel pergamino y engrasar bien los costados. Precalentar el horno a 350ºF (180ºC).
  2. En un pequeño bol mezclar las claras de huevo con 1/4 taza de leche y la vainilla. Reservar.
  3. Colocar todos los ingredientes secos en el bol de la batidora y con el accesorio “pala” mezclarlos a baja velocidad.
  4. Añadir la mantequilla y la leche restante y mezclar a velocidad baja, sólo hasta que los ingredientes se hayan humedecido. Aumentar la velocidad y batir por dos minutos.
  5. Con una espátula de silicona desprender la masa de las paredes del bol. Agregar la mezcla de claras a la misma en tres veces, batiendo unos 20 segundos luego de cada adición.
  6. Dividir la masa entre los dos moldes, tratando de que sea en cantidades iguales, y con una espátula pequeña alisar la superficie.
  7. Colocar los moldes sobre una bandeja de hornear galletas y hornear por aproximadamente 35 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro del bizcocho, éste sale limpio. Retirar y enfriar en rejilla por 10 minutos, luego desmoldar y dejar enfriar por completo. Si no hay prisas, guardar los bizcochos en envases herméticos y dejar en la nevera de un día para el otro, la miga se asentará y será más fácil rellenar y decorar.
  8. Para montar el bizcocho, con un cuchillo de sierra cortaremos el tope que haya quedado sobresaliendo de ambos. Colocar uno en un plato o bandeja para servir, con el corte hacia arriba, y encima untar una capa gruesa de la crema que hemos preparado con anterioridad. Arriba de la crema colocar fresas cortadas en láminas.
  9. Colocar el segundo bizcocho encima del primero, con el corte tocando la crema, es decir, nos quedará la base del bizcocho hacia arriba. Untar los costados y el tope con una capa fina de nata y llevar a la nevera por 30 minutos. Terminar la decoración con otra capa más gruesa de la crema y con fresas rebanadas, que barnizaremos con un poco de mermelada de fresas. Mantener en el frío.

La foto del corte no es muy buena porque éste bizcocho fue para una cena en la cual tuvimos invitados en casa, así que la tomé de noche y medio corriendo! 🙂 Pero no quería dejar de mostrarles cómo queda por dentro, espero os guste!IMG_3536edited